No podemos seguir así

La crisis no afloja. Mientras que las subvenciones hace tiempos que no llegan, este otoño vuelven los impagos de contratos y conciertos. El Tercer Sector está al límite.

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Esquerra

Después de todo un año de relativa tranquilidad en los pagos de la Generalitat, al menos en cuanto a los conciertos y los contratos -puesto que las subvenciones son un capítulo aparte-, vuelven ahora de nuevo los problemas.

El Departamento de Bienestar Social y Familia extenderá a los meses de octubre, noviembre y diciembre los impagos parciales a las entidades sociales que ya aplicó en septiembre por motivos de tesorería. La consejería ha garantizado que cada mes cobrarán como mínimo el 50% del que correspondería para garantizar así que todo el mundo pueda hacer frente al pago de las nóminas de los trabajadores. La previsión de la consejería es que a finales de diciembre todas las entidades hayan percibido un 75% del que habrían recibido en el último cuatrimestre del 2014, de forma que se prevé un impago del 25% en estos cuatro meses.

A pesar de que este golpe el Gobierno lo ha anunciado con más anticipación que otros golpes, cosa que se agradece, estos nuevos impagos recaen sobre un Tercer Sector tocado por seis años de crisis, por el incremento imparable de las necesidades sociales, y por problemas de tesorería continuos a causa, sobre todo, de las dificultades para renovar las líneas de crédito y por los retrasos cada vez más escandalosos en el pago de las subvenciones públicas.

El Tercer Sector se encuentra al límite de sus posibilidades. El ahogo financiero provocado por los incumplimientos de los compromisos de las Administraciones está poniendo en riesgo la continuidad de entidades, de servicios y de programas dirigidos a la población más vulnerable, que hoy hacen más falta que nunca. Por eso tenemos que decir bastante. No podemos seguir así. Con un sistema de bienestar con tantas vías de agua, es imposible que la cohesión social, la igualdad y la justicia social no se  resentan.

Dreta