Las entidades del Tercer Sector no se recuperarán de la crisis hasta el 2017

Hasta entonces la financiación pública seguirá bajando y no recuperará a los niveles previos a la crisis, según un estudio de PWC, Esade y La Caixa.

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Las perspectivas de financiación de las entidades del Tercer Sector Social continuarán llenas de dificultades a corto plazo y tendrán que buscar el apoyo en socios y empresas, porque la financiación pública seguirá bajante. Son algunas de las conclusiones del estudio La reacción del Tercer Sector Social alrededor de la crisis, que han elaborado PwC, el Instituto de Innovación Social de Esade y la Fundación La Caixa, haciendo entrevistas a 93 organizaciones sin ánimo de lucro.

El análisis indica, en definitiva, que la financiación del Tercer Sector no volverá a niveles similares a los previos a la crisis antes del año 2017. De hecho, la caída  de ingresos de las entidades ya empezó hace cuatro años: entre el 2010 y el 2013 cayeron un 27%, precisamente en un periodo en que ha habido un incremento de las personas que han trucado a las puertas de las  asociaciones para pedir ayuda.

El director del Instituto de Innovación Social de Esade, Ignasi Carreras, planteó  durante la presentación del informe que a corto plazo no se prevé una recuperación de las subvenciones públicas. La dependencia del dinero público continúa siendo superior al 60%, a pesar de que nuevo de cada diez organizaciones están buscando nuevas fuentes de ingresos para atender las personas en riesgo de exclusión, que a todo el Estado son trece millones, un millón más que hace un año. Una apuesta para identificar oportunidades del sector para mejorar el entorno a crisis y fijar un modelo de financiación que los permita tener continuidad y buenos resultados son dos de las líneas de trabajo que el estudio marca a las ONG.

Los responsables de entidades consultados para hacer el estudio tienen claro que tienen que apostar para diversificar las fuentes de ingresos y dedicar especialmente más esfuerzos a captar dinero privado. Constatan también que, si bien la crisis económica ha aumentado la sensibilización de la población hacia causas sociales, es muy difícil transformar  este espíritu colaborador al incrementar las altas de socios. Y aquí es donde se encuentra otra mala noticia: España tiene un alto índice en donaciones puntuales y para  emergencias, pero en donaciones habituales está por debajo de la media europea. Un 19% de los españoles dan dinero habitualmente a una ONG, mientras que en Austria lo hacen el 61%; en Gran Bretaña, 56% y en Francia, el 53%.

 

Dreta